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sábado, 6 de febrero de 2010

Help yourself

Hablan y hablan….




La prensa siempre se intenta acercar lo más posible a la noticia y aún siendo lo más políticamente correctos, siguiendo la batuta de la RAE en cuanto a metódica profesional, éticos con las personas que habitan el suceso, correctos con los lectores intentando cuidarlos lo máximo posible, porque si no lo compran…se va al traste.



Esa televisión o radio que bajo el lema “renovarse o morir” siempre está en pro del cliente que lo ve cuando la mayoría de ellos se quejan por la basura que sueltan cada día y la educación que realmente está llegando cuando si no lo vieran eso no estaría en antena, continua contradicción, ¿no creen?



En el fondo la conciencia individual existe. Ya lo creo que sí. Es esa que está cuando la educación fraternal falla, la escuela falla, la tele te infunde de lo que no es y tu alrededor te influye por donde no debes ir pero puedes decirte si es lo correcto con solo pensarlo por ti mismo. Eso es lo que falla. La integridad personal, el concepto de alma individualista.



Por eso la tele, la radio…todo sigue igual. Porque cuando todo falla fallamos nosotros, o al revés, quizá….



Realmente puedes ver algo, reírte y saber que no es lo correcto, entonces…¿hasta donde llega la notación de culpabilidad de una elite como la basura de prensa, el entorno o tus propios padres?









Últimamente la comida me suele sentar mal, el reloj marca las cuatro de la mañana y sigo mirando al techo sin saber qué quiero preguntarme pero a la vez sin tener motivos por los que querer cerrar los ojos y pasar al día siguiente.




No quiero aceptar de cara al público que las cosas me afectan más de lo que realmente lo hacen, debe ser por eso que intento trivializar las cosas y sacarles un chiste, sin gracia.





Pero realmente me doy cuenta de que una parte de mí quiere partir de que el error está en mí, en ser excesivamente tolerante me hace enloquecer:


-Soy como un sol que cada día se levanta dispuesta a divulgar el lema propio de que cada uno viva su vida como quiere si acepta los derechos y consecuencias que todo ello conllevan aunque en eso falla la gente, no lo ve no lo sabe ver o realmente tienen la arrogancia subida de tono como para no querer ver que deben aceptar que se han equivocado…sin derivarme mucho soy como el sol que ya digo sale cada día para promulgar ese lema y añadir que yo lo entenderé, lo intentaré al menos que ya es mucho y me empatizaré hasta la locura…amaré las cosas en su autenticidad sin mirar más allá y las perdonaré….¿Dónde deriva esto?


Deriva en un naufragio llevado por infravalorar los amaneceres ya que salen todos los días, a querer hacerme ver que siempre es un error de infraestructuras, porque siempre estaré ahí como un sol propio iluminando, amando a todo…entendiéndolo todo. Deriva en que realmente siempre me consideré un cojín del boxeo metafísico y aún sin tener culpa de los malestares de los demás he sido la que recibe los golpes que no dan a otros por miedo o que simplemente dan porque estoy ahí, es fácil encontrarme…y duele ser el blanco de iras ajenas a tu culpa, y aunque lo sean duele aun sabiendo que las mereces porque lo has hecho mal...No vale con el sufrimiento que tu propia conciencia individual hace caer sobre ti, el manto de la responsabilidad…


Pero olvidaba que escasean las conciencias individualistas, las propias conciencias hoy en día donde pensar es un acto terrorífico.


Nunca quise hacerle eso a alguien y aun mereciéndolo lo callé porque sabiendo las razones y que lo saben… ¿de qué serviría?



Serviría porque ese dolor sí es necesario en todos y te puede llevar a la locura más allá de decirlo no decirlo…no ser nunca intransigente, de vez en cuando. Es algo humano.










Para encontrar algo a veces debes estar perdido y cuanto más grande es lo que quieres hallar más perdido te debes encontrar, es una señal de que vas por el buen camino…sin brújulas ni métodos, solo caos.
















Realmente sufro demasiadas catarsis contagiosas, tengo demasiado que decir y eso me hace sentirme viva. Pero a la vez siento que cada vez el caos es algo más común.





Me enorgullece poder sentir y aun sin poder explicarlo saber más cosas que gente no entiende. Me debilita saber también que aunque me influye la opinión de personas que me importan incluso de las que no me importan por el simple hecho de que su arrogancia pueda tener límites insospechadamente enormes, y a la vez me fortalece admitirlo aunque eso me hace cuestionarme mucho lo que ya de por sí pienso demasiado, sobre lo que recorre mi vida, sobre mi esencia en sí…sobre todo.



¿Pero es que nadie lo ve? Lo que no se puede explicar, lo que no se puede conceptuar, lo que escapa a la manipulación humana de vencer el miedo a lo desconocido etiquetándolo para poder saber que es y poder manejarlo suelen ser las cosas que mejor nos hacen sentir, diferentes…las que más nos gustan y por las que luchamos, las que no son alcanzadas por el entendimiento de un buen discurso de demagogia pura…las respuestas que no se pueden definir a preguntas que suenan estúpidas.







Siempre medí la sabiduría como la capacidad de reconocer más y más ignorancia cuanto más hondo llegas, porque eso ocurre no solo con las cosas más cotidianas sino con las personas en sí, que constituyen lo más complejo de la vida ya que no son elementos perpetuos. Por eso los límites de la arrogancia y la sedancia a la hora de afirmar lo que uno sabe sin anteponer una simple “coletilla” denotando tus propias limitaciones a un propio saber me hacen ver que las personas más inteligentes son también una mentira pura, porque lo que realmente son…se podría aproximar a la estupidez o la necedad.


Nunca podrás opinar o realmente opinarás sobre algo si dices que no lo sabes del todo, pero opinar creyendo que puedes saber la razón de algo, de alguien…cuando ni esa misma persona pueda saber el por qué de todo ello, me parece una aproximación a convertirnos en basura televisiva en la vida cotidiana, que no es más que una demostración de lo que hacemos con vestidos de guchi en un plató.



Así nos movemos, y así van las cosas.


Realmente el mundo es la demostración de las almas que lo habitan.

Y éstas aman lo que anda contaminado. Se mueven por las razones erróneas, o debo ser yo…











[............]





A veces hay personas, los larrys de la vida, que parecen contagiar calor y felicidad, que son capaces de leer las mentes, contagiar el optimismo…

Pero en el fondo contienen una tristeza, una frustración mucho más profunda de lo que quieren demostrar por no desilusionar al mundo…

Por no publicar que su payaso particular en realidad es un poeta frustrado con tristezas demasiado hondas que curar.







[...........]







Yo sé que lo que siento por ti no se puede infravalorar en un “te quiero” ni en otras palabras ya que éstas solo son disfraces que esconden la idealización individual de lo que les evoca ese cuerpo de letras en sí...



Por eso una palabra no dice nada; sino que da pie a imaginar lo que uno entiende por ello...por eso las palabras no significan lo mismo para cada persona, ni tan siquiera para una misma persona durante su vida.

martes, 19 de enero de 2010

Enero sin ti.


Parece que las calles sean inmortales, y en efecto lo son de algún modo. Como todo cambia, se reforman, rejuvenecen, se arruinan, se ensucian, se engalanan...pero siempre están ahí. Evocadoras a veces más que unas bellas palabras de mil y un recuerdos, sensaciones vividas o nuevas, explotadoras de lágrimas antiguas o dispuestas a sacarnos sonrisas cuando en su esquina nos espera alguna cara conocida, o quizá no...Pero también ellos arrancan sensaciones entre la gente que habita sus suelos en días como hoy.




Le tengo odio a las calles porque ellas no te recuerdan tan vivamente como yo, porque ellas saben dejarte ir y porque nunca sonríen cuando tú las recorres...


Las miro con recelo y sonrío porque ellas no son testigos de la hermosura que desprendes, aún sin estar sobre ellas, como siempre, tan diferente y tan mágico...



A veces creo que te imaginas o que sueñas con que sea como esas calles y alguna vez me sorprendí soñando inconsciente lo mismo que tú, y me castigué por ello...a veces pruebo a dejarte ir...a abrirte caminitos invisibles para alguien que no sea yo misma y ver si huyes o si sigues perenne como de costumbre con esa fachada de escultura inadvertida por el tiempo, que nunca te hace cambiar, pero a la vez te hace tan diferente a cada segundo: alguien cada vez más hermoso y nunca ruinosos restos de mármol descansando sobre algún palacio imperial de la Viena clásica.






A veces todas las canciones parecen confabulaciones porque todas me llevan a buscarte en mi mente, a hallarte en mi retina más allá de la trastienda del recuerdo, donde vivamente siento como me nombrabas cuando me veías, como se iluminaba tu cara cuando sabías que pensaba en ti o como sonríes cuando te sientes incómodo ante alguna situación.....


Como simplemente fluye tu voz con el viento, incluso en mi mente, con tanta nitidez y que tanto miedo tengo a perder, a eso...a la nitidez de saber como besas, como sonríes o como miras a un niño pequeño...




A veces creo que pudiera vivir sin ti y a veces creo que con muchas ganas podría conseguirlo, pero no le veo el por qué....


Supe algún día que nunca me iría de ti y que nunca podrías irte aunque quisieras porque sin que te dieras cuenta te até bien fuerte con nudos invisibles a cada hueco de mi alocada e infinita cabecita mía, tan caótica o tan lúcida...




Me gusta ver tus verdades supuestamente escondidas bajo las redes de tu frustración que tus pupilas hacen más evidentes cuando hablamos cualquier noche, o día...




Me gusta fundirme en ese color inconfundible y antes nunca visto que forman tus ojos y que tienen el poder de perderme en otra dimensión...










Realmente te dejo ir pero sin que lo sepas, y te dejo volver sin que tampoco te des cuenta.






(.........)




Hace tiempo que aprendí a vivir siempre a tu lado sin estar contigo.







Hace mucho que encontré un dulce equilibrio dentro de todo el caos que me hace alguien muy feliz....



Solo que en días como hoy cuando mi orgullo me dice: echemos un pulso a ver quien puede más, tú ganas...y yo me quedo mirando tu ventanita cibernética para darte vuelo y volverte a dejar ir y volverte a encerrar en mí una vez más...



Aunque realmente ya no necesite del mundo material del que me abstraje después de tanto esfuerzo y que cada día me es una mera manera más de definir conceptos, pero no de sentir lo que vivo, y menos si se trata de ti. Conseguí aprenderlo, ya sabes.





No me hace falta banalidades varias como antaño, aunque siempre sean bienvenidas.


Y a la vez es todo tan metafísico que parezca un idilio irreal. Pero tan real que parece absurdo.











Las calles no hablarán de ti, pero yo les hablo a ellas.



Cada vez que paseo con mi música en los oídos y tu imagen en mi mente, abduciendo el resto del asfalto que piso...



Y por eso, las aceras...te tienen envidian.